Día del Internet Seguro 2026
Cada año, el segundo martes de febrero, se conmemora a nivel global el Día del Internet Seguro, una iniciativa internacional orientada a promover un uso seguro, responsable, crítico y consciente de las tecnologías digitales. En 2026, esta jornada vuelve a poner en agenda un aspecto central del debate contemporáneo: la necesidad de fortalecer la educación digital como pilar de la ciberseguridad, tanto para las personas como para las organizaciones públicas y privadas.
Prevención, educación y ciberseguridad: una mirada jurídica a propósito del Día del Internet Seguro 2026
Introducción:
Cada año, el segundo martes de febrero, se conmemora a nivel global el Día del Internet Seguro, una iniciativa internacional orientada a promover un uso seguro, responsable, crítico y consciente de las tecnologías digitales, este año será el 10 de febrero de 2026.
Esta jornada vuelve a poner en agenda un aspecto central del debate contemporáneo: la necesidad de fortalecer la educación digital como pilar de la ciberseguridad, tanto para las personas como para las organizaciones públicas y privadas.
El Día del Internet Seguro como iniciativa internacional
El Safer Internet Day es impulsado por redes y programas internacionales de referencia como Insafe y Better Internet for Kids, con participación activa de más de 170 países.
Estas iniciativas destacan que la construcción de un entorno digital más seguro no depende exclusivamente de soluciones tecnológicas, sino de un enfoque integral que combina:
alfabetización digital,
conciencia sobre riesgos,
desarrollo de habilidades críticas,
y responsabilidad compartida entre usuarios, empresas y Estados.
La educación digital como eje de la ciberseguridad
Diversos organismos internacionales y autoridades nacionales coinciden en que la falta de educación digital constituye uno de los principales factores de riesgo en materia de ciberseguridad, privacidad de datos, gobierno de datos y temas en relación.
El desconocimiento sobre prácticas básicas — como la gestión de contraseñas, la identificación de correos fraudulentos o el resguardo de datos personales, temáticas simples y desconocidas o que si bien las personas las conocen, no las practican, como el no compartir imágenes de tarjetas de crédito o no compartir pantalla del teléfono — y que luego las exponen a:
las personas físicas,
pequeñas y medianas empresas,
cooperativas,
instituciones educativas y organismos públicos,
a incidentes cada vez más frecuentes, tales como phishing, estafas digitales, suplantación de identidad y accesos indebidos a información sensible.
Organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), y a nivel Nacional en Argentina la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) han desarrollado material educativo que refuerza esta mirada preventiva basada en la formación continua.
El aporte del derecho y el enfoque normativo
Desde una perspectiva jurídica, la ciberseguridad se vincula directamente con el deber de diligencia, el cumplimiento normativo y la protección de derechos fundamentales, en particular el derecho a la protección de los datos personales.
En Argentina, entre muchas otras normas podemos mencionar la Ley 25.326, el Convenio 108+ las Resoluciones de la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), las Resoluciones dictadas por el BCRA, ej. La Resolución "A" 7724, mediante las que se proponen medidas para adoptar técnicas organizativas adecuadas, lo que incluye necesariamente acciones de capacitación y concientización de parte de todos los sectores de la sociedad.
Este enfoque es consistente con los estándares internacionales y con las recomendaciones de las autoridades reguladoras que destacan que no existe seguridad jurídica sin educación digital previa.
Referentes y producción especializada en Argentina
Argentina cuenta con una sólida comunidad académica y profesional dedicada al estudio del derecho digital, el uso de internet, la protección de datos personales y la ciberseguridad. Referentes como Daniel Monastersky, Facundo Malaureille Peltzer, Marcela Parello, Gustavo Nigohosian, Andrés Piazza entre muchos otros han contribuido de manera significativa al desarrollo de la toma de conciencia en el país.
Sus aportes ponen de manifiesto un consenso creciente: la ciberseguridad no puede abordarse únicamente desde lo técnico o la sanción, sino desde la educación y la prevención.
La Asociación Argentina de Ética y Compliance (AAEC) también contribuye de manera sostenida a la sociedad a través de la formación continua de profesionales en materia de ética, cumplimiento y gestión de riesgo, promoviendo competencias que resultan directamente relevantes para el fortalecimiento de la cultura de ciberseguridad, protección de datos personales y cumplimiento digital en las organizaciones.
En el ámbito local, el Colegio de Abogados de Córdoba y otros sectores académicos como la Universidad Nacional de Córdoba ya vienen desarrollando actividades vinculados al derecho digital, la ciberseguridad y la protección de datos personales, incorporando estas temáticas a su agenda.
7. Conclusión
La construcción de un Internet más seguro exige una mirada interdisciplinaria en la que el derecho, la tecnología y la educación dialoguen de manera permanente.
La educación digital no es un complemento, sino un requisito esencial para la efectividad de cualquier política de ciberseguridad, tanto en el plano individual como organizacional.
Promover el conocimiento, la conciencia y la prevención es, hoy, una de las formas más efectivas de proteger derechos en la sociedad digital.
Desde MZ Estudio Jurídico fomentamos la concientización activa en ciberseguridad.
No es necesario ser experto en informática para reducir riesgos: alcance con tomar conciencia y adoptar acciones mínimas, pero constantes .
La mayoría de los incidentes digitales no se producen por fallas técnicas sofisticadas, sino por errores humanos evitables.
Acciones básicas que toda persona y organización deberían incorporar
No compartir contraseñas, ni siquiera con personas de confianza.
Usar contraseñas seguras, únicas y distintas para cada servicio.
Cambie las contraseñas periódicamente, especialmente si hubo un incidente o sospecha de un "golpe" o incidente.
Evitar compartir pantalla sin verificar quiénes están conectados a la reunión.
Revisar antes de hacer clic en enlaces o descargar archivos, aunque provengan de contactos conocidos.
Desconfiar de mensajes urgentes, pedidos de datos o cambios repentinos de instrucciones.
Cerrar accesos cuando una persona deja la organización.
Guarde y gestione correctamente los correos electrónicos, ya que pueden ser prueba o evidencia.
Tenga cuidado con lo que comenta en las video llamadas, lo pueden estar grabando sin que usted sepa y luego utilizar esa información o comentarios en su contra.
Y por último: No confíe. Sea prudente.
Estas prácticas no requieren inversión económica, pero sí disciplina organizacional y hábitos conscientes.
Fuentes:
https://www.saferinternetday.org
https://www.betterinternetforkids.eu
https://www.argentina.gob.ar/aaip
https://www.argentina.gob.ar/aaip
Autor: Abogada Marina Zalazar | MZ Estudio Jurídico
Derecho Tradicional & Derecho Digital




